¿El café es bueno o malo para la tensión arterial? todo depende del gen que tengas

¿El café es bueno o malo para la tensión arterial? todo depende del gen que tengas

  • El café es la segunda bebida más consumida del mundo
  • La genética tiene una gran relación entre la cafeína y la hipertensión
  • Los hábitos de cada persona también son muy significativos

Madrid 5/05/2021 – 17:54 por Carlota Reina

Actualmente, el café es la segunda bebida más consumida del mundo, solo por detrás del agua. En casi todas las culturas, esta sustancia forma parte del día a día de los ciudadanos, ya que apetece tomarlo a cualquier hora. Pero, ¿es saludable beber café? ¿afecta a nuestra presión alterial o, por el contrario, ayuda a reducirla?

Desde hace décadas, existen muchos estudios científicos relacionados con el consumo de cafeína y la tensión arterial. Sin embargo, no existe ninguno que concluya de forma general o determinante la relación causa-efecto entre la salud de una persona y esta bebida, ya que hay numerosas variables a tener en cuenta.

Así lo explica la teoría que el epidemiólogo Mark Hamer sacó a luz en 2006, donde afirmaba que no se puede correlacionar de modo general el café con los problemas cardiovasculares, pues entra en juego los hábitos de la persona (tabaco, alcohol, azúcares,etc), la cantidad de esta bebida que consuma al día y que tengamos un tipo de gen determinado.

Tras analizar miles de expedientes médicos, Hamer descubrió que según a la estirpe genética a la que el individuo pertenezca, podrá tener más o menos riesgo de sufrir problemas cardiovasculares si consume café. El investigador analizó que las personas que son del gen que sintetiza la enzima CYP1A2, metabolizan la cafeína rápido y sin problemas. Sin embargo, si somos de la estirpe del gen que fabrica la enzima alternativa CYP1A2*1F, metabolizaremos más lentamente la cafeína de la sangre y mantendremos niveles altos durante mayor tiempo.

La cafeína, al igual que otros compuestos menos famosos, aumentan de forma momentánea la presión arterial, pero este efecto solo dura si la cafeína en sangre alcanza unos valores altos. No obstante, si la enzima encargada de metabolizar esta sustancia lo hace de forma rápida y eficaz, el individuo no debería de tener problemas, ya que la presión arterial vuelve rápidamente a sus valores originarios.

Para reforzar esta teoria, expertos de la Universidad de Toronto realizaron otra investigación en 2007. En ésta, analizaron a 2.000 personas con problemas cardiovasculares y otras 2.000 sanas en este sentido, y se tuvo en cuenta la estirpe genética a la que pertenecían y los hábitos de cada una. El estudio concluyó que las personas con CYP1A2*1F que toman tres tazas de café al día de 250 mililitros, tienen un 36% más de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco que las que solo toman una. Y si la ingesta aumentaba a cuatro tazas, el riesgo se disparaba a 64%.

Por su parte, en los individuos pertenecientes a la estirpe CYP1A2, ocurría el efecto contrario. Por un motivo que aún se desconoce, las personas de este grupo que tomaban dos o tres tazas de café al día, tenían menos riesgo de sufrir problemas cardiovasculares que los que consumían menos o no consumían.

Con todo, y pese al respaldo que esta investigación ha tenido años después con investigaciones como Estudio prospectivo europeo sobre dieta, cáncer y salud (EPIC), los expertos recomiendan tomar entre 3-4 tazas de café al día para personas sanas, así como no abusar de esta bebida para las personas hipertensas, ya que solo podrán saber a qué estirpe pertenecen si se realizan un análisis genético.


Es conveniente hacer descansos de café cada cierto tiempo?

Es conveniente hacer descansos de café cada cierto tiempo?

Al café le sucede como al huevo y al chocolate, cada cierto tiempo los colocan, con más o menos rigor, en la lista de alimentos sospechosos. Sin embargo, tal como revela Marcos Vázquez, creador de Fitness Revolucionario, en su última obra ‘Saludable mente’, la evidencia científica ha demostrado que un consumo moderado de café tiene más beneficios que riesgos. Una de las razones para hacer esta afirmación reside en que el café es mucho más que cafeína. «Posee decenas de polifenoles y es la principal fuente de antioxidantes en la dieta de muchas personas», precisa.

Comparte esta afirmación Claudia Brassesco, dietista-nutricionista del Centro Julia Farré, quien está de acuerdo en que consumir café en dosis moderadas puede tener más beneficios que riesgos para la salud gracias a sus propiedades, aunque aclara que no vale cualquier café ni todos tienen esos atributos. Entre los beneficios del café la experta cita su capacidad para mejorar la sensibilidad a la insulina, su efecto protector con respecto a las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión (enfermedades para las que hace años se aconsejaba reducir su consumo), reducción del riesgo de padecer algunos tipos de cáncer (hepático y próstata) y su capacidad para prevenir enfermedades hepáticas (menor riesgo de cirrosis), así como una mejora del rendimiento deportivo.

El doble efecto de la cafeína

Pero vayamos al aporte de cafeína pues ahí es donde podría encontrarse el arma de doble filo que contiene el café. Por un lado es cierto que estimula, que reduce la somnolencia, que nos permite ser más activos o incluso más creativos y que además , según investigaciones recientes su consumo se asocia a un menor riesgo de padecer trastornos neurodegenerativos, pero también es verdad, como matiza Vázquez, que un exceso de cafeína, especialmente por la tarde, puede perjudicar el sueño o postergar la somnolencia en aquellas personas que sean más sensibles a la cafeína. ¿Por qué se produce esto? La explicación está en que cuando nuestro cerebro está despierto produce adenosina, que se una a sus receptores para señalizar el sueño y, a medida que se activan estos receptores aumentan también nuestras ganas de dormir. Pero resulta que la estructura molecular de la cafeína es similar a la de la adenosina por lo que bloquea la acción de sus receptores y esto hace que nuestro cerebro postergue el sueño. Y no solo eso sino que además, como añade el creador de Fitness Revolucionario, nuestro cerebro es capaz de adaptarse a la cafeína produciendo más receptores de adenosina y eso puede hacer que necesitemos más cantidad de cafeína para que produzca el mismo efecto en la reducción de la somnolencia. Por esta razón es aconsejable tomar de vez en cuando un «descanso de café» durante un periodo de tiempo que puede variar en función de cada persona. Puede hacerse, tal como propone Marcos Vázquez, sustituyéndolo por café descafeinado, que incluye parte de los bueno del café como son los polinenoles. De esta manera durante ese tiempo en el que no tomamos cafeína el cerebro se readapta a la nueva situación, reduce su tolerancia al café y cuando lo reincorporamos a nuestro día a día, una o dos semanas después, podemos mejorar el efecto positivo (nos despeja, nos mantiene más activos y creativos…) que causa en nosotros al tiempo que minimizamos su posible efecto perjudicial sobre el sueño nocturno (que puede darse cuando se toman tazas de café en exceso).

Por otra parte el experto destaca que la cafeína es uno de los suplementos deportivos que cuenta con más estudios publicados y que está demostrada su efectividad tanto para aumentar la quema de grasa como para mejorar el rendimiento deportivo pues reduce la percepción del esfuerzo. Así, tal como recoge Marcos Vázquez en su obra ‘Saludable mente’ una dosis de entre 50 y 300 miligramos (un café expreso aporta unos 100 mg de cafeína) mejora la atención y reduce el tiempo de reacción en varios test cognitivos.

¿Con qué acompañas el café?

A nivel nutricional el café ha estado durante muchos años en el punto de mira y aún es posible encontrar referencias sobre sus supuestos efectos negativos para la salud. De hecho, tal como recuerda Aitor Sánchez, tecnólogo alimentario y dietista-nutricionista del Centro de Nutrición Aleris durante mucho tiempo se restringió su consumo de manera injustificada en grupos de población que hoy en día se sabe que no son tan sensibles a él como se creía hace décadas. «Es el caso de las embarazadas o las personas con hipertensión, que pueden tomar 1 o 2 cafés al día siempre dentro de un contexto de vida saludable», remarca Aitor Sánchez.

Sobre los beneficios del café Aitor Sánchez coincide con Marcos Vázquez y Claudia Brassesco al recordar que recientemente se han publicado estudios que relacionan el café con una mejor salud cardiovascular o cerebro-vascular y que una de las hipótesis que manejan es que puede mejorar el riego sanguíneo y generar una activación para que estos órganos estén más «oxigenados», si bien precisa que si se consume el café con esa intención pero después lo acompañamos de productos insanos como bollería, galletas o cualquier otro ultraprocesado estos beneficios se verán minimizados.

¿Cuánto café puedo tomar al día?

La tolerancia a la cafeína es diferente en cada persona por lo que no existe una cantidad estándar recomendada, según aclara Claudia Brassesco. Aun así, la dietista-nutricionista precisa que, en general, podría establecerse como seguro el intervalo entre los 100 y los 400 mg de cafeína al día.

Esta recomendación, no obstante, debería personalizarse teniendo en cuenta factores como el ritmo de vida, el estado emocional, el estrés, el descanso nocturno, la tolerancia personal a la cafeína o el estado de salud.

Fuente: Abc


¿Dejar de beber café y de comer queso porque dan dolor de cabeza? No tan rápido

¿Dejar de beber café y de comer queso porque dan dolor de cabeza? No tan rápido

Internet está plagado de listas de comidas que producen esta dolencia, pero los expertos advierten de que la cuestión no es tan sencilla

Una búsqueda en Google con los términos “dolor de cabeza” y “alimentos” da como resultado millones de enlaces entre los que se cuelan numerosos listados de comida que, al parecer, produce esta molestia. Los señalados —más allá del alcohol— son siempre los mismos: los frutos secos, los quesos, el café, el chocolate negro, la carne roja y el marisco. Sin embargo, cuando le preguntas a los especialistas no tardan en levantar una señal luminosa a modo de alerta. “Es cierto que a algunas personas les ocurre, pero son una minoría”, aclara el endocrinólogo del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) Francisco Botella.

Y aprende de una vez por todas cómo pasar de una alimentación decente a otra casi perfecta

Esta minoría de la que habla el experto es tan “solo una parte de aquellas personas que tienen diagnosticado un problema de migrañas o jaquecas”. Ni siquiera a todas aquellas que sufren este tipo de molestias les ocurre, por lo que no se puede generalizar —dice— ni extrapolar a toda la población. “El dolor de cabeza es algo muy inespecífico que puede proceder de muchas cosas, atribuirlo a un alimento es algo muy fácil y que puede llevar a una paranoia con la comida”. En los pocos casos en los que sí ocurre, aclara el presidente de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG), Luis Bujanda, suele ser porque “hay una predisposición genética a sufrir este tipo de molestias y hay alimentos que contienen sustancias que funcionan como gatillo del dolor”.

Las sustancias potencialmente relacionadas con el dolor de cabeza son muchas y muy variadas: “Las aminas como la histamina, la tiramina que hay por ejemplo en el queso; la cafeína que tiene el café o los refrescos de cola; los nitratos de la carnelos ácidos grasos de frutos secos o de determinados pescados; el glutamato que tienen muchos platos asiáticos o los sulfitos que se usan como conservantes son algunos ejemplos. El abanico es amplísimo y a cada individuo le puede generar dolor de cabeza una cosa distinta”, añade el presidente de la AEG.

Todas ellas son sustancias que tienen un papel en el metabolismo cerebral y que, si se acumulan de más o se eliminan muy despacio, pueden generar vasodilatación e inflamación. “El cerebro está dentro de una especie de caja rígida que es el cráneo y cuando esto ocurre, aumenta de tamaño. Dado que el espacio que tiene no crece con él, se produce el dolor de cabeza”, explica Botella. Evitarlo puede parecer tan simple como eliminar determinados alimentos de la dieta. Sin embargo, esto es algo que “no se debe hacer sin la supervisión de un médico o un profesional de la nutrición”, dice Botella, quien añade que hay que extremar el cuidado ante mensajes que incitan a quitar del plato ciertas comidas: nada de hacer caso a anuncios que intentan vender sustitutos ni a influencers que dan consejos de salud.

Y es que el remedio puede ser peor que la enfermedad. “Cuando se decide eliminar un alimento por cuenta propia, como puede ser el queso, normalmente se tiende a eliminar el grupo completo —es decir, los lácteos— y con él todos los nutrientes importantes que aporta y que necesitamos —como el calcio—”, continúa Botella, quien añade que “puede que el queso lo produzca pero no la leche, o que simplemente sea la cantidad que se ingiere”.

El método correcto va de la mano de un especialista y tiene cuatro pasos. “El primero es llevar un meticuloso diario de todo lo que ocurre los días que se tiene migraña o jaquecas. Hay que apuntar absolutamente todo (es decir, comidas, cuándo ha aparecido el dolor, qué se ha hecho…). El segundo paso es ir con el diario a un profesional. En el tercero, el especialista mandará una dieta de exclusión en la que se irán retirando alimentos para observar si ocurren cambios. Finalmente, se hará un test de provocación, que consiste en volver a incluir el alimento en la dieta para ver lo que ocurre. Entonces se decidirá si se elimina por completo o se marcan unas cantidades máximas de consumo”, concluye Botella.


Tiramissú en copas

Tiramissú en copas

Es una de las primeras recetas que hice para este blog y que ahora miro un poco de reojo porque han cambiado mucho las cosas. Lo que desde luego sigue inalterable es la facilidad con la que se hacen estas copas y lo deliciosas que saben.

Como todo tiramisú no puede faltar el queso mascarpone ni tampoco el café. Ya veréis que cosa tan rica.

A lo que iba, el tiramisú de hoy es muy fácil de hacer y una receta muy rápida. Además tiene una cosa muy buena y es que se puede preparar con antelación, lo cual imagino que muchos agradeceréis cuando se trate de alguna celebración o fiesta señalada en la que os queréis lucir con el menú entero y no tengáis casi tiempo para preparar el postre. Podéis preparar vuestras copas de tiramisú por la mañana y dejarlas en el frigorífico hasta unos minutos antes de servirlas a vuestros invitados. Estará incluso mejor que recién hecho.

Los ingredientes se pueden encontrar en prácticamente cualquier tienda o supermercado donde habitualmente compréis, no creo que tengáis inconveniente en encontrarlos, pero cualquier duda solo tenéis que preguntar. Poneros los delantales que empezamos.

RECETA DE TIRAMISÚ en copas 

Ingredientes para 3 copas grandes de Tiramisú. 

  • 2 yemas de huevo
  • 70g de azúcar
  • 250g de queso mascarpone
  • 200ml de nata para montar (35% materia grasa, importante). 
  • Caramelo líquido
  • trozos o pepitas de chocolate
  • 200ml. de café con una pizca de azúcar.
  • Bizcocho de base, o también: galletas, magdalenas, lenguas de gato (no importa si están duras)

Paso a paso de la receta. 

Os dejo un resumen visual y enseguida la explicación: 

  1. En un bol, mezclamos el azúcar con las yemas de huevo. Lo batimos hasta que se mezcle perfectamente.
  2. Incorporamos el queso mascarpone y volvemos a batir hasta conseguir una crema.
  3. Es turno ahora de la nata. Lo ideal sería montarla, por eso os pongo la proporción de grasa adecuada para que monte bien. Pero, si no tenéis tiempo, podéis usar nata ya montada. Se incorpora al bol, y mezcla todo con movimientos suaves.
  4. Mojamos en el café el bizcocho o galleta y lo colocamos en la base de las copas.
  5. A continuación con una cuchara ponemos una capa de crema.
  6. Y sobre ella una pizca de caramelo líquido.
  7. Vuelta a empezar: bizcocho, crema, caramelo. Ponemos tantas capas como queramos.
  8. Metemos las copas en el frigorífico.

¿Qué os ha parecido la receta? ¿Es sencillo este tiramisú, verdad?
¡Un saludo, cocinillas!


¿Mejora la cafeína nuestro rendimiento?

¿Mejora la cafeína nuestro rendimiento?

Numerosos estudios indican que una cantidad adecuada de café ayuda a mejorar los niveles de activación, tanto cognitiva como física. Pero, ¿a cuántos cafés equivale esta cantidad?

La cafeína es la sustancia con efecto estimulante más consumida en todo el mundo. Esta se halla integrada en la dieta. Los preparados más utilizados son el café y el té, aunque también existe un consumo relevante de yerba mate, refrescos de cola y bebidas energéticas.

El efecto estimulante de la cafeína, debido a sus acciones en el sistema nervioso central, es de poca potencia. De hecho, ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni los manuales diagnósticos la consideran una droga que derive en trastornos por dependencia. Sin embargo, el consumo puntual en gran cantidad puede producir una intoxicación. De la misma forma, la retirada brusca en consumidores habituales podría provocar un síndrome de abstinencia de poca duración e intensidad.

¿Cuál es la cantidad adecuada?

Para aprovechar los beneficios sin obtener riesgos, la mayoría de guías y recomendaciones de consenso establecen que dosis bajas y moderadas de cafeína pueden ayudarnos a mejorar los niveles de activación, tanto cognitiva como física, sin consecuencias negativas.

Se consideran dosis bajas las inferiores a 200 mg. y moderadas entre 200 y 400 mg. para un adulto sano. Por tanto, consumir hasta un máximo de 400 mg. al día se ha establecido como “consumo responsable”. Esta cantidad sería la equivalente a cuatro cafés. No obstante, el contenido de cafeína de un café varía según el método. Por ejemplo, un expresso contiene aproximadamente 80 mg. mientras que el pergolado/filtrado puede tener unos 100 mg.

Incluso en poblaciones especiales como las embarazadas, las guías simplemente recomiendan ajustar el consumo a un máximo diario de 300 mg. La revisión reciente de Reyes & Cornelis concluye que la investigación existente no deja duda de los beneficios a dosis responsables y que ello debe trasladarse a las guías de consenso.

Efectos cognitivos probados del consumo de cafeína

La acción estimulante en el sistema nervioso mejora la sensación de bienestar y el rendimiento cognitivo, con efectos que pueden observarse al poco tiempo del consumo (entre 15 y 45 minutos). Estos permanecerán de tres a seis horas.

Ello es más patente en personas que se hallan en condiciones deficitarias por fatiga. Por ejemplo, aquellas que deben estudiar para un examen o las que tienen un turno de trabajo nocturno. Sin embargo, la estimulación no es suficientemente potente como para conseguir efectos terapéuticos en circunstancias patológicas como las demencias o el déficit de atención.

Entre las tareas con mayor beneficio se hallan aquellas que requieren mantener la atención y concentración durante un tiempo prolongado o las que deben resolverse de forma rápida. Es decir, la cafeína mejora la atención visual y disminuye el tiempo de reacción a dosis bajas y moderadas, tanto en consumidores habituales como no habituales.

Resultados prometedores pero no milagrosos

Cuando se requieren habilidades cognitivas más complejas, como mejorar la memoria o funciones ejecutivas, los resultados no son tan evidentes. No obstante, cabe precisar dos aspectos esenciales.

El primero es la modalidad del material que queremos recordar. Las dosis bajas de cafeína se relacionan con una resolución más rápida si el material a recordar es de tipo numérico.

El segundo se basa en el tipo de medición que hagamos para evaluar el efecto. Es decir, es posible que el tiempo de respuesta o la precisión no cambien de forma significativa pero que sí lo haga la actividad cerebral durante la realización de la tarea.

El equipo de Koppelstaetter fue pionero, hace ya una década, en observar mediante neuroimagen funcional que la actividad de regiones cerebrales implicadas en la memoria indicaban un menor esfuerzo mental tras el consumo de cafeína, aunque el rendimiento fuera igualmente exitoso. Ello se ha confirmado también en la actividad cerebral de las regiones responsables de las funciones ejecutivas para resolver una tarea de flexibilidad cognitiva (test Stroop). Además, las dosis bajas son las más efectivas.

La mayoría de recomendaciones establecen que dosis bajas y moderadas de cafeína pueden ayudarnos a mejorar los niveles de activación sin consecuencias 

Beneficios físicos del consumo moderado de cafeína

También hay estudios que han observado una mejor ejecución en tareas que requieren habilidades psicomotoras. Todo ello se ha trasladado a la condición aplicada de conducción de vehículos. Por ejemplo, tras el consumo de cafeína, se ha observado que la conducción de un vehículo se realiza de forma más estable, precisa y segura, con beneficios mayores respecto a realizar una pequeña siesta.

Al efecto psicomotor debe sumarse la propiedad, bien conocida, de la cafeína de aumentar la potencia muscular. De hecho, esta sustancia se ha estudiado mucho para utilizarla como suplemento en el deporte. Los datos no son concluyentes en la actualidad y se aconseja una estrategia nutricional personalizada en la que se tengan en cuenta múltiples factores.

Factores claves para beneficiarse de la cafeína

No podemos finalizar esta revisión de la cafeína sin algunas precisiones necesarias. Por un lado, la hora del consumo determina el balance entre beneficios y efectos adversos. Así, se aconseja consumir cafeína durante la primera mitad del día y evitar su ingesta más allá de media tarde. El objetivo es no perjudicar ni la duración ni la calidad del sueño. Esta recomendación es aún más importante en personas mayores de 50 años porque con la edad disminuye el ritmo de metabolización del organismo y se prolonga la duración de los efectos.

Por otro lado, la dosis responsable de consumo de cafeína no se aplica a personas que sufren alteraciones cardiovasculares graves, problemas gastrointestinales o insuficiencia hepática y renal. Además, la cafeína también está contraindicada con diagnósticos de epilepsia y de trastornos de ansiedad o del sueño (insomnio) porque su efecto estimulante puede agravar la sintomatología. Todos estos son factores importantes que se deben tener en cuenta a la hora de consumir café con la intención de obtener los beneficios abordados en este artículo.

Ana Adan, Catedrática de universidad. Área de Psicobiología, Universitat de Barcelona

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.


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Rosa Expósito ha sido la ganadora del sorteo para el día del padre de Facebook e Instagram.

Enhorabuena a Rosa Expósito. Puedes recoger tu premio en nuestra tienda del Cafés Climent de Gandía.