Cómo hacer jabón casero con los restos del café

Cómo hacer jabón casero con los restos del café

Cualquiera puede hacer en casa un jabón natural, económico y ecológico de manera sencilla

Fuente: Levante-EMV

Cómo hacer jabón casero con café.

Hacer tu propio jabón tiene muchas ventajas. Además de suponer un ahorro económico, puedes elegir el color y el olor que quieras darle con los ingredientes que tengas por casa, como por ejemplo el que te traemos hoy: café.

Olvídate de tirar los restos del café molido. Ahora podrás crear un jabón natural casero y ecológico con un aroma a café que sorprenderá a tus invitados.

Para crear este jabón casero necesitarás 1/4 de taza de café molido ya usado; 1 cucharadita de vainilla y 8 onzas de jabón de glicerina.

Cómo hacer jabón casero de café paso a paso

  • Llena una cacerola pequeña con una taza de agua y coloca dentro de ella una olla más pequeña de metal o vidrio. Ponlo a fuego lento y coloca el jabón en esta segunda olla para que poco a poco se vaya derritiendo con la ayuda del vapor del agua. Una vez esté líquido, apaga el fuego, añade la cucharadita de vainilla y un poco de café.
  • Prepara un molde de hacer magdalenas (o cualquier otro que quieras utilizar para dar forma a tu jabón) engrasándolo. Pon en el fondo de cada molde una cucharada de café molido y vierte con cuidado el jabón ya derretido.
  • Deja enfriar los jabones durante varias horas y sácalos del molde con la ayuda de un cuchillo.


Cómo hacer en casa los dibujos de flores, animales y corazones que vemos en la espuma del café

Cómo hacer en casa los dibujos de flores, animales y corazones que vemos en la espuma del café

C.RIZZO 16.04.2018 – 16:07H

Fuente :  20minutos

Diseños en 3D
Los dibujos sobre la espuma del café ahora son en 3D. INSTAGRAM

 Las decoraciones a base de leche en el café no solo son bonitas sino que ayudan a hacer más agradables los madrugones. La última tendencia en latte artson los selfies en los cappuccinos, una versión muy particular que consiste en dibujar el retrato de una persona sobre la espuma del café.

Lo ha puesto de moda The Tea Terrace de la House of Fraser London & Guildford en Oxford Street, Londres, con una máquina en 3D, creada por una start upisraelí, que en cuatro minutos reproduce una foto sobre la espuma del café.Rebautizado como selfieccino, cuesta en torno a 7 euros.

Cualquiera con una cuenta de Instagram puede dar fé de que raro es el café con leche ‘sin una obra de arte’ en su superficie.

Motivos con corazones, hojas, flores, animales son realizadas a mano por expertos baristas, pero en casa tú también puedes crear alguno de estos dibujos. Te explicamos paso a paso cómo hacerlo.

Los cuatro factores clave que intervienen en la creación latte art son: la jarra, la leche y, por supuesto, la mano.

Hay que buscar una jarra para vertir la leche que tenga una boca puntiaguda y pronunciada, ya que permitirá obtener un mayor control sobre cómo y dónde se mezclará la leche en el café. Se conoce como la técnica de ‘vertido libre’ y hay que tener un pelín de maña para dominarla.

El punto de la leche? Vaporizada o cocerla hasta que tenga consistencia de crema (espesa), de lo contrario no se podrán hacer los dibujos. El movimiento, a la hora de echar la espuma, debe de ser continuo para que no se separe de la leche y de lado a lado (zig zag).

Si en casa no tienes una máquina de espresso con la que vaporizar la leche puedes comprar en cualquier sitio un pequeño batidor que funciona a pilas y se llaman aerolatte.

Otra manera, es usar siropes de caramelo o de chocolate para hacer los dibujos. Luego, usas un palillo para realizar las decoraciones con el sirope.

Si ni con eso, lo consigues hay otra opción: plantillas. Coges la plantilla y la sitúas un pelín por encima de la espuma (sin tocarla), usa un colador para espolvorear sobre la plantilla cacao o canela de tal manera que sobre la espuma se dibuje el diseño que haya escogido… y ¡listo!


En busca de la taza perfecta

En busca de la taza perfecta

El 85 % de los españoles toma café al levantarse. Por eso el diseñador Santos Bregaña ha creado el recipiente que él considera ideal

El 84 % de los españoles comienzan el día con una taza de café, según la Federación Española del Café. Es decir, 41 millones de ciudadanos de nuestro país realizan un mismo hábito cada mañana en torno a un objeto de cerámica y una infusión de grano molido. Pero ¿lo hacen sobre el recipiente correcto? Probablemente no, según el diseñador Santos Bregaña (Pamplona, 1965), que ha creado la que él considera “la taza de café perfecta” para la firma francesa de porcelanas de Limoges, Bernardaud.

La curvatura del interior de la taza es en forma de parábola.

En el diseño de este nuevo recipiente doméstico, Bregaña ha tenido en cuenta las costumbres equivocadas y estéticas que tenemos a la hora de tomar un café. “Existe una inercia cultural a la hora de tomar café. La ortodoxia de los muy cafeteros incurre en el comprensible error de buscar tazas gruesas que, siendo desagradables en la boca, son apropiadas para mantener la temperatura”, cuenta el diseñador.

Para ello, ha dotado a su taza de un pie de gran grosor frente al labio de la taza que es depurado y fino: “Se consigue mantener el café caliente sin sacrificar el placer de un labio delgado; el café no puede tomarse a una temperatura inferior a 60 grados durante todo el proceso de degustación, y esta taza tiene resistencia a enfriarse”.

El café no puede tomarse a una temperatura inferior a 60 grados durante el proceso de degustación, y esta taza tiene resistencia a enfriarse

La clave: la curvatura

Pero Santos Bregaña, conocido sus diseños de vajillas para los grandes restaurantes del mundo –en 2005 Ferrán Adrià afirmó que una de sus creaciones le había “permitido componer ciertas recetas de manera totalmente dependiente del recipiente”– considera que el punto de inflexión de esta taza es la curvatura del fondo.

“Las tradicionales tazas italianas de café tienen secciones cónicas y no de parábola, que es la curva sobre la que mejor desliza el café desde la cafetera sin que tenga roturas; nuestra taza permite que la infusión negra, la crema melancólica del café, baje sin la amenaza de un suelo donde se estrellaría arruinando la cohesión de la emulsión coloidal”, afirma Bregaña.

Estudios previos del diseñador.
Estudios previos del diseñador.

Más ergonómica

Una vez creada la forma, había que escoger el material, en este caso la porcelana blanca: “La defiendo por encima de cualquier otro elemento. La falta de imaginación del cocinero ha provocado un fenómeno de camuflaje con vajillas de aluminio, de pizarra, de cerámica de baja temperatura o madera”.

Esta taza está pensada para el café Jamaica Blue Mountain, una denominación de origen cuyo equilibrio en todas sus cualidades hace que no se mezclen entre sí, como ocurre con otros cafés. Para mantener sus aromas, el diseñador le ha añadido una cúpula, “le otorga al ritual misterio y juego”, y un asa contemporánea más ergonómica adaptada a todo tipo de grosor de dedos. Y es que la que se considera la bebida más democrática de todas, como añade el diseñador, es, además “un ritual más poderoso que el comer en Occidente”.

Fuente: El País


Un mundo loco por el café

Un mundo loco por el café

 Fuente: El País
El mundo está inmerso en un verdadero chute de cafeína: hoy se consumen más de 9.537 millones de kilos de café en el planeta, un 94,6% más que hace solo 35 años. Todo un éxito para una industria que con su sabor y aroma ha conquistado a millones de personas, pero que ahora atraviesa un momento amargo. El cambio climático está reduciendo las áreas de cultivo en los principales países productores, que por ahora han capeado la tormenta y la escalada de precios gracias a las reservas acumuladas en años anteriores. El futuro, sin embargo, no es esperanzador.

En 2050, el área de cultivo de café en todo el planeta —que ahora llega a casi 11.000 millones de hectáreas, según la FAO— se reducirá en un 50%, según las estimaciones del Instituto de Cambio Climático de Australia. En América Latina, la zona que lidera la producción de este alimento a escala global, la merma podría alcanzar hasta el 80% del terreno cultivable para esa fecha, según un análisis publicado en la revista científica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences. “En solo la mitad del área actualmente disponible para la siembra de la materia prima se tendrá que cosechar 2,5 veces más café para satisfacer la demanda futura”, explica Christian Bunn, especialista del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), una organización con sede en Colombia que tiene como objetivo mejorar el uso de los recursos naturales.

Antecedentes peligrosos

Ya en años pasados (2014 y 2015), mientras Brasil —el mayor productor y exportador de este grano en el mundo— enfrentaba su peor sequía en los últimos 85 años, la producción de café global se anotaba un escueto déficit de 218 millones de kilos frente a un consumo imparable, de acuerdo con las cifras de la Organización Internacional de Café. En 2016, la industria global logró resarcir el bache, pero al cierre de 2017 la oferta y la demanda quedaron prácticamente igualadas. Las estimaciones para este año auguran que la demanda seguirá al alza y tocará un récord, con una cosecha que tendrá dificultad para repuntar, según un análisis del Departamento de Agricultura de EE UU.

En 2050 el área plantada será un 50% menor si la temperatura sigue subiendo, según la FAO

La disponibilidad de café depende cada vez más del cambio climático, asegura Pablo Imbach, investigador del CIAT. Aunado a ello, las plagas y enfermedades son factores que también están impidiendo saciar la demanda, asegura. Este efecto combinado traerá cambios drásticos en la industria, avizora el Instituto de Cambio Climático de Australia. Por ejemplo, en México y Centroamérica, donde las temperaturas han subido hasta 1 °C y las precipitaciones han disminuido hasta en un 15% desde los años ochenta, los agricultores perderán la mayoría de su zona cafetera en 2050, destaca el informe.

En Etiopía, la cuna del café y el mayor exportador de África, las zonas de cultivo amenazan con reducirse hasta un 60% en caso de que las temperaturas aumenten 4 °C y la emisión de dióxido de carbono se mantenga alta hacia el final de este siglo, destaca un análisis del Real Jardín Botánico de Kew, publicado el año pasado. En otros lugares, los efectos serán menos pronunciados. “Brasil y Vietnam [primer y segundo exportador en el planeta] tendrán dificultades para seguir siendo competitivos”, comenta Bunn. Por el contrario, el clima de 2050 —que para ese entonces podría incrementarse en más de 4 °C de manera global, según la ONU— favorecerá algunas áreas, particularmente las tierras altas de África Oriental, así como Indonesia, Papúa Nueva Guinea y los Andes.

Incluso Estados Unidos (el mayor importador de este producto del planeta) podría convertirse en un participante activo en la producción y exportación de este grano. Al sur de California ya se está explorando la cosecha de esta planta. En dos docenas de granjas a las afueras de Santa Bárbara se están cultivando arbustos de café bajo las copas de viejos árboles de aguacate, cuenta The New York Times. Este puede ser el primer esfuerzo serio de EE UU para comercializar café cultivado fuera de Hawái, hogar del café Kona, uno de los más apreciados en el planeta, destaca el rotativo.

Sabor en peligro

El cambio que amenaza darse en el mundo del café no solo implicará un relevo de países en el mercado. El aumento de temperaturas también llevará a la producción de unos productos menos gustosos, según las diversas previsiones consultadas. El café arábica —aromático y de sabor refinado—, que domina la producción mundial, con alrededor del 70% de la oferta, perderá terreno frente al robusta —más fácil de producir y con un sabor áspero—, que actualmente se destina al mercado de café instantáneo de baja calidad.

El sabor del café, así como la reticencia a las plagas y enfermedades, está estrechamente relacionado con el clima y en particular con la temperatura y la humedad, destaca el Instituto de Cambio Climático de Australia. Por ejemplo, el robusta es menos sensible al calor, pero el arábica, producido principalmente en los países de América Latina, tiene mejor rendimiento a temperaturas que van de entre 18 °C y 21 °C. Por encima de 23 °C, la planta crece demasiado rápido y las frutas demasiado temprano, lo que daña la calidad del grano, y la salud de la planta disminuye con condiciones más cálidas y prolongadas, destaca el instituto.

Aunado a ello, el aumento de temperaturas trastocará la economía de diversos países en donde una parte sustancial de los ingresos de exportación son obtenidos por la venta de esta materia prima, como es el caso de Nicaragua, Etiopía y Burundi. Además, añade el instituto, el cambio climático afectará a la vida de los 25 millones de productores de café del mundo, que en general son pequeños agricultores con poca capacidad de recuperación ante cualquier desastre natural y cuya única fuente de ingresos se basa en la cosecha de este producto.

Por lo tanto, concluye Christian Bunn, del Centro Internacional de Agricultura Tropical, habrá café sobre la mesa en 2050, pero será de menor calidad y su producción seguirá estando determinada por el riesgo de pobreza y los problemas medioambientales.


Qué dice de ti tu manera de tomar el café

Qué dice de ti tu manera de tomar el café

   El café es una de las bebidas más populares. Sencillo en apariencia, pero con una cantidad enorme de preparaciones. ¿Cómo lo tomas tú? Te descubrimos tu personalidad en función de cómo pides un café.

Iván Linares

   Entras a una cafetería y ese aroma a café recién hecho te envuelve los sentidos despertando las ganas de paladear una taza. O un vaso, que cada cual tiene sus manías, algo que se acentúa a la hora de pedir el café. ¿Cómo es posible que existan tantas maneras distintas de disfrutar con el producto de hacer pasar agua caliente por los granos tostados y molidos de una planta? O agua fría, que también existe la preparación en frío del café o “cold brew”. Manías, el café está plagado de manías.

   Cada vez que entro a una cafetería, aparte de deleitarme con los bollos y pastas dulces que devoro con los ojos, suelo fijarme en las maneras diferentes con las que se pide un café. Por lo general existen dos que dominan al resto: el café con leche y el café cortado; que, dependiendo de la zona de España donde te encuentres, se servirán de una manera o de otra, con un tamaño y cantidad de café casi aleatorios. Quizá alguien pida un café solo, pero esto ya sería un caso más aislado. Luego existe una variedad tal de combinaciones que no sé cómo no se vuelven locos los baristas.

   Hablemos de formas de pedir el café y, especialmente, de cómo son las personas que suelen pedir estas variedades. Siempre desde el lado del humor y sin la pretensión de convertir este artículo en un psiconaálisis. ¿Qué pides tú en la cafetería? Tu bebida caliente puede definirte.

Café solo y sin azúcar

Una taza de buen café climent
Una taza de buen café climent

 

   No te acobardas ante nada y prefieres ir con la verdad por delante: eres más duro que las paredes de tu estómago. Para ti la vida ya tiene suficiente sabor, no necesitas añadirle nada más. Bueno, de vez en cuando un chorrito de algún destilado, esa es la única licencia que te permites.

 

Carajillo

   Bebida patria donde las haya y combustible mañanero de los currantes de toda la vida. Eres como los de antaño, chapado a la antigua. Prefieres la conversación en tu bar habitual a pedir el WiFi en una cafetería “cool” para conectarte a las redes sociales. De hecho, la mejor red social es la barra del bar, allí has pasado algunos de los momentos más felices de tu vida.

La sal ayuda a reducir la amargura del café
taza de cafe

Latte con caramelo, nata y otras mierdas

   Está de moda en los Starbucks y similares, de esta manera podría definirte: como alguien que se deja guiar por lo que hace el resto. Además, tampoco te gusta demasiado el café, de ahí que le eches todos los aderezos que se encuentren por la barra. Eres dulce, mucho, pero no te confíes: aunque hayas prescindido de acompañar el café con un bollo de crema, ese vaso de brebaje azucarado te aporta más calorías que dos cruasanes.

Café manchado, descafeinado de máquina, con sacarina y leche de soja

   Elitista, concienciado con el medio ambiente, seguramente vegetariano (o con la intención de serlo) y sin ninguna vergüenza: pedirle al barista un café tan complejo es todo un ejercicio de narcisismo. Sueles ser fiel ya que acostumbras a acudir al único local donde te sirven el café tal y como quieres. Actúas igual en las relaciones amorosas y con las amistades.

Café con leche condensada

   O biberón, algo que denota gran parte del carácter: quienes lo piden suelen ser personas que mantienen viva la inocencia de su lado más infantil. También son personas dulces, adorables y con cierta tendencia al coma diabético. No les importa lo que otros piensen de sus gustos y van contracorriente: cuando todos se quitan del azúcar, van ellos y se toman la que sobra a los demás. Durante los segundos que dura cada sorbo de almíbar cafeinizado son felices.

Café con hielo en invierno

La temperatura aproximada de un café al servirlo son 75 grados centígrados

 

   Frío como el hielo de tu café. Algo insensible, acostumbrado a ir contra los demás y sin que te afecte lo que opinen de ti. Pero cuidado, ese carácter glacial esconde una personalidad amable y algo frágil. Quédate con la persona que un día desee calentar tu corazón, porque será la única que estará cerca cuando sufras las anginas.

   Estos son algunos de los cafés más raros, pero habituales, que se suelen pedir en la cafetería. Los más típicos son el café con leche y el cortado, pero no denotan grandes rasgos de la personalidad aparte de una cierta simpleza: lo mejor es no complicarse la vida y pedir algo común. Eso sí, también podríamos establecer ciertas diferencias por el recipiente donde toman su café.

Vaso

   Poco importa que los más elitistas del café aborrezcan esta manera de tomarlo: quienes piden expresamente un vaso les resbalan todas las críticas. Son personas prácticas, sencillas, que no tienden a complicarse con rituales que enriquecen lo cotidiano. También son algo insensibles: son capaces de rodear el vaso con los dedos incluso aunque el café esté hirviendo.

Taza de café

   Lo normal, lo habitual, lo corriente. Huyes de las complicaciones y te dejas aconsejar por quien sabe: el café debe servirse en taza. Disfrutas con la espuma del café y le haces fotos al dibujo que el barista prepara con la crema. También acusas de cierto despiste: acostumbras a quemarte con el primer sorbo. Una metáfora de tu vida.

Taza grande o “mug”

   Es difícil satisfacerte, todo tiene que ser grande. También el café, tanto da que sea solo como con leche que manchado: la típica taza grande o mug es de tus preferidas. No en todas las cafeterías la tienen, pero si la hay esa es tu decisión: la taza más grande que haya. Del mismo tamaño que tu corazón. Y con mucho azúcar, también en el café.


Los posos de café: un sorprendente aliado contra las enfermedades

Los posos de café: un sorprendente aliado contra las enfermedades

Fuente: 20Minutos

  • El CSIC y el CIAL proponen el empleo en la alimentación de los posos del café en un reciente estudio.
  • Se trata de una fuente natural sostenible de fibra dietética antioxidante que ayuda a prevenir enfermedades crónicas no trasmisibles.
Posos de café

Actualmente se trabaja en el desarrollo de una formulación alimentaria a partir de los posos del café. EP

Científicos del Instituto de Investigación de Ciencias de la Alimentación (CIAL), instituto mixto perteneciente a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), proponen el empleo en la alimentación de los posos del café como fuente natural sostenible de fibra dietética antioxidante, que ayuda a prevenir enfermedades crónicas no trasmisibles.

Un estudio, que acaba de ser publicado en Food Chemistry, confirma que el consumo de este tipo de fibra lleva asociado beneficios para la salud tales como la prevención de enfermedades gastrointestinales cuya patogénesis se asocia a estrés oxidativo; además, recomiendan un elevado consumo de fibra dietética para lograr un mejor control del metabolismo energético.

Por ello, desde el CIAL se trabaja en el desarrollo de una formulación alimentaria a partir de los posos del café. Concretamente, este grupo de investigación liderado por la doctora Mª Dolores del Castillo, propone su utilización en la elaboración de productos de panadería, bollería y confitería, como son las galletas, el pan y los cereales de desayuno, entre otros.

En el artículo, el equipo científico describe el proceso seguido para la obtencióndel ingrediente citado. Como materia prima, emplearon posos de café derivados de la obtención a nivel industrial de café instantáneo, y estudiaron las propiedades fisicoquímicas, estabilidad térmica, resistencia al proceso de digestión gastrointestinal y seguridad alimentaria de la fibra de café.

Los resultados que obtuvieron indican que los residuos generados durante el proceso de elaboración del café instantáneo son una fuente natural sostenible de fibra dietética insoluble antioxidante y también de otros componentes de interés nutricional, tales como aminoácidos esenciales o carbohidratos con bajo índice glicémico. Por ello, este grupo de investigación ha utilizado los posos del café como ingrediente alimentario en galletas para consumo humano.

“Las formulaciones de galletas estudiadas, que incluyen además otros ingredientes funcionales tales como edulcorantes hipocalóricos y fructooligosacáridos, responden a las demandas de calidad nutricional y sensorial de los consumidores actuales y presentan potencial para reducir el riesgo de enfermedades no trasmisibles tales como la obesidad y la diabetes“, explica la doctora.

Por el momento, los estudios ‘in vitro’ indican que estas galletas presentan menor poder calórico e igual capacidad saciante que las galletas elaboradas siguiendo una receta tradicional con azúcar añadido. “La fibra antioxidante del café estimula la secreción de hormonas saciantes”, añade la investigadora.

En la actualidad, trabajan para obtener nuevos datos que permitan completar el aval de este subproducto de la industria del café como ingrediente alimentario para el consumo humano. Las investigaciones en curso incluyen estudios toxicológicos y de profundización en la caracterización química, biológica y tecnológica del ingrediente, y se enmarcan en un proyecto en el que participan investigadores de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de la Universidad Autónoma (UAM), la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad de Granada (UGR).

“Los estudios realizados hasta la fecha y los que se están llevando a cabo en la actualidad facilitarán la transferencia del resultado de la academia a la industria dado que responden a las normativas vigentes para la comercialización de nuevos ingredientes y alimentos en la Unión Europea. Por otra parte, representan un paso importante hacia la sostenibilidad del sector del café y un aporte a la Bioeconomía”, concluye.