Buenas y malas del café

Buenas y malas del café

El café facilita la interacción entre colegas y el buen trabajo en equipo, según un estudio de Medical Exprés. Los investigadores constataron que los participantes en el estudio tenían opiniones más positivas sobre el desempeño de su grupo en una tarea y su propia contribución, si de previo bebían café con cafeína.

El café facilita la interacción entre colegas y el buen trabajo en equipo, según un estudio de Medical Exprés. Los investigadores constataron que los participantes en el estudio tenían opiniones más positivas sobre el desempeño de su grupo en una tarea y su propia contribución, si de previo bebían café con cafeína.

Descubrieron que hubo más comunicación en un entorno grupal bajo la influencia del café cargadito. Tras el consumo de la bebida sus conversaciones eran más relevantes para el tema tratado en comparación con los aportes de las personas que lo habían tomado descafeinado. Fueron experimentos realizados por los investigadores de la Universidad Estatal de Ohio y la Universidad de California. En los estudios participaron grupos de estudiantes, de 72 personas en el primer caso y 61 en el segundo.

El estudiante de doctorado en Mercadeo, de la Universidad de Ohio, considera que este efecto del café se debe a que la bebida hace que la gente esté más alerta. “Descubrimos que el aumento del estado de alerta fue lo que condujo a los resultados positivos del rendimiento del equipo”. Este es el primer estudio que examina el impacto que el café tiene en los equipos de discusión. Fue la buena.

La mala es que el consumo moderado de café durante el embarazo –unas dos tazas por día– lleva al riesgo de obesidad en los niños escolares, según la revista Médica Británica. Aunque no se ha demostrado claramente si la cafeína es la causa directa del sobrepeso, la relación por sí misma, ha provocado que los investigadores fomenten tener una mayor precaución.

Según la Agencia Sueca de Alimentos, las mujeres embarazadas no deben consumir más de 300 miligramos de cafeína por día, o sea tres tazas de café. Sin embargo, incluso aquellas mujeres que consumieron cafeína dentro de las cantidades prescritas durante el embarazo corrieron más riesgo de tener niños con sobrepeso u obesidad. La obesidad infantil se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

Por este motivo la Organización Mundial de la Salud dice claro en su sitio web: “A mujeres embarazadas con una ingesta elevada de cafeína, más de 300 miligramos por día, se les recomienda disminuir la ingesta diaria durante el embarazo para reducir el riesgo de pérdida del embarazo y bajo peso en los neonatos”